NUNCA ES TARDE*

Siempre he sido de reacciones lentas, aunque esta vez he tardado 40 años de matrimonio y dos hijos en recuperar mi vida. Leonard me sorprendió en verano con un crucero por Madeira como regalo de aniversario. Lo más lejos que me había llevado nunca fue a Mallorca por las bodas de plata y, aunque hacía mucho tiempo que no teníamos nada que celebrar, pensé que al menos nos airearíamos. Pero tanto me aireé, que casi no vivo para contarlo.

Yo era un ama de casa con una vida apacible en Compton, sin más aspiraciones que criar a mis hijos hasta que se fueron a la universidad, y que sólo esperaba la visita de los nietos para que alegraran un poco mi existencia. Elegí un marido cuya pasión se limitaba a la partida de dardos n el pub y que vivía convencido de que mi felicidad se encontraba entre los azulejos de nuestra cocina. 60dPude haberme casado con John, pero con dieciocho años me asustaron sus ansias de conocer mundo. Era una chica mona, tenía mis pretendientes y me las daba de moderna con aquellas minifaldas que me pasaba mi prima Mary, la de Londres. Salía al pub con las amigas, fumábamos, bebíamos como si no hubiera un mañana y ahorrábamos para poder ir a la discoteca de Guildford a ver si conocíamos algún chico de fuera. Y allí encontré a John: alto, moreno, con una mirada llena de curiosidad. Me recogía en su moto y recorríamos el condado de Surrey, mientras yo me abrazaba a él loca de amor. Me hablaba de irnos a Londres, a París, a Nueva York, como si pudiéramos llegar sin bajarnos de aquella moto. Él quería conducir hasta la costa, cruzar el Canal, viajar sin rumbo y dejarse llevar por el destino. Pero resultó que yo no era tan moderna, aunque enseñara piernas, y no le seguí. Me quedé en el pueblo, resignada a las tardes en el pub y sus pintas de cerveza, y me conformé con Leonard, mi vecino, un buen chico que trabajaba ayudando a su padre en el negocio de fontanería, al que, como decía mi madre, no le iba nada mal. Nos casamos, tuvimos un niño y una niña y así ha sido mi vida, sin más emociones que el nacimiento de mis hijos, de mis nietos y los veranos en Brighton.

Fue una impresión encontrar a John de anfitrión en aquella cena del capitán, como sacado de una novela romántica. Seguía tan apuesto como siempre, el mismo brillo en los ojos y ese pelo aún moreno que destacaba sobre el uniforme blanco. Menos mal que le hice caso a Mary y me llevé el vestido que usé en la boda de la niña. Al menos su primera impresión debió ser la de una mujer elegante. Porque me reconoció enseguida y me abrazó con tanta intensidad y confianza que Leonard se quedó atónito. Y yo. Desde esa noche, muy a pesar del pobre Leonard, nos buscábamos por los pasillos y coincidíamos en todas las cubiertas. Aquel barco iba a ser mi Titanic, pero yo estaba dispuesta a compartir mi tablón.

perder_crucero

Al llegar a Funchal, Leonard, que no es tonto, me dijo que nos volvíamos en avión, que tanto mar le tenía mareado y su tensión se lo iba a agradecer. Sumisa como siempre he sido, le acompañé al aeropuerto, sin plantearme siquiera otra versión de la historia. Hasta que vi el barco desde los ventanales de la terminal. Y reaccioné, por fin reaccioné. Le di un beso en la mejilla al pobre Leonard, le dije que le llamaría y salí en busca de un taxi que me llevara de nuevo al puerto. Al llegar, contemplé desgarrada cómo partía la nave y no lo dudé: saté al agua sujetando mi maleta y empecé a patalear con la esperanza de que alguien me viera desde el crucero y me rescataran. Una hora hizo falta para el salvamento, pero allí estaba John, esperándome en cubierta, dispuesto a recuperar el tiempo perdido.

*Nota: Historia basada en una noticia real.

Anuncios

Un pensamiento en “NUNCA ES TARDE*

Si te ha gustado, deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s