MAMÁ 24 HORAS AL DÍA

Mamá 24 horas al día, eso es lo que soy ahora. Bueno, en realidad soy una mamá 7/11 (Seven eleven), porque por las noches me deja dormir, una bendición como otra cualquiera. Antes pasaba poco tiempo con mi pequeña Miss Sunshine, lo que me permitía la jornada laboral. Algo más, por suerte, que los 54 minutos que calculan de tiempo libre para las mujeres trabajadoras*. Es cierto que también salía de pingo en cuanto me dejaban y hasta hacía algún viaje sin ella. Y no me sentía culpable, la verdad, que la niña estaba perfectamente atendida y rodeada de todo el amor del mundo. Era una auténtica malamadre (http://clubdemalasmadres.com). Porque yo quise tenerla, sola, sin nadie que opinara si lo hacía bien o mal, pero también sin nadie que me echara una mano para sacarla adelante. Tenía a mi familia, claro que sí, que sin todos ellos habría sido casi imposible. Por suerte, tuve el mejor de los embarazos y llegó la mejor de las niñas, qué voy a decir yo. Pero es que mi pequeña Miss Sunshine es todoterreno y todo le parece bien. Hasta conocer a mi querido Mr. Good fue natural y sencillo para ella. Se acostumbró a verle en una pantalla mientras mantuvimos nuestra relación a distancia, y no me echó en falta durante mi viaje de prospección a Singapur.

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La llegada aquí le resultó emocionante. Hizo un viaje estupendo de 17 horas, porque esta niña ha nacido para conocer mundo, lo tengo claro desde que nació. Se encontró con una casa nueva, un entorno nuevo y una familia a estrenar, sin que nadie le hubiera pedido opinión previa. A pesar del “jet lag” y cierta extrañeza lógica, se acostumbró rápidamente. Fue al colegio  feliz en su primer día y descubrió con perplejidad que los niños no hablaban como ella. Se me rompía el corazón cuando en su primera semana de curso nos contaba confundida que sus amiguitos no la oían, porque no contestaban. Y a pesar de eso, siguió yendo contenta cada mañana al nuevo colegio, que no era como el de Madrid, pero que se ha convertido ya en SU colegio.

Pensaba yo qué sería lo que le hacía estar tan cómoda a mi pequeña Miss Sunshine, en una circunstancia que no entendía, alejada de su vida anterior. Y aunque estaba claro que seguía teniendo todo el amor del mundo a su alrededor, con mi querido Mr. Good desviviéndose por ella, llegué a la conclusión que lo que realmente le daba estabilidad a este pequeño sol, era tener a su mamá todo el día con ella. Estaba tranquila yendo al colegio, porque sabía que yo iría a buscarla. Estaba a gusto en su nueva casa, porque sabía que yo estaba todo el día con ella. Estaba serena en esta nueva familia, porque sabía que yo formaba parte de ella también.

Así me convertí en una mamá al 100%. Me sentía un poco abrumada al principio, todo giraba en torno a mi maternidad. Más que en torno a ella, me había diluido en ella. Yo era yo porque era madre, como si no fuera otra cosa en la vida. También era esposa, cierto. Pero la vida de expatriada, sin trabajar fuera de casa, me cataloga en esas dos categorías: madre y esposa. Hay grupos dedicados a estas etiquetas: para dar consejos, para hacer encuentros, para buscar trabajo que te permita conciliar ambas tareas. ¡Ay, que no estaba acostumbrada! Yo hasta entonces era hija, hermana, tía, empleada, compañera, amiga, vecina, colega. No sé, hasta proveedora (todo legal, lo juro) y contribuyente. Pero era mucho más que madre sólo -esposa aún no me había tocado hasta llegar aquí-. De pronto, todas mis conversaciones giraban en torno a mi hija, mis actividades eran por y para ella, y mis conocidas (no amigas, todavía) eran mamás también, entregadas en cuerpo y alma. Quería salir corriendo, coger el primer vuelo a Madrid y juntar a todos mis amigos para bebernos el agua de los floreros en una buena fiesta.

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Entonces recordé lo que yo quería cuando fui madre, incluso antes, cuando deseaba serlo con todas mis fuerzas. Las ganas que tenía de que aquella pequeña criatura formara parte de mi vida y cómo pasé sus primeros meses felizmente  dedicada a ella por completo. Recordé mi infancia y lo bien que me sentía cuando volvía del colegio y mi madre estaba esperándome, en casa o en la parada del autobús, y las cosas sencillas que me hacían disfrutar junto a ella. Descubrí lo admirable que era mi hija por su capacidad de adaptación y su valentía, enfrentándose cada mañana a un mundo completamente desconocido sin perder la alegría y la curiosidad. Y empecé a encontrarme bien conmigo misma, a apreciar la suerte que tenía con esta oportunidad que estoy viviendo, a disfrutar  las actividades que organizo para mi pequeña Miss Sunshine, a relajarme con mi torpe capacidad para criarla y a compartir mis obligaciones con mi querido Mr. Good, que ha desarrollado con nosotras una paciencia que ni él mismo conocía y se ha percatado del amor inmenso que puede ofrecer una hija.

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Pero sobre todas las cosas, está la sonrisa de mi pequeña Miss Sunshine para animarme cada día, que me demuestra que no me he equivocado y que ella es la mejor decisión que he tomado en mi vida. ¡Feliz cumpleaños, mi preciosa princesa!

*https://www.change.org/p/gobierno-y-partidos-pol%C3%ADticos-de-este-pa%C3%ADs-incentivos-fiscales-para-aquellas-pymes-que-implanten-la-jornada-continua-con-flexibilidad-horaria-yonorenuncio-212dc6ab-f33d-4d2c-8767-26bd69a54cd0?recruiter=17466663&utm_source=share_petition&utm_medium

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7 pensamientos en “MAMÁ 24 HORAS AL DÍA

  1. Mi hermana siempre ha sido muy valiente, pero cuando decidió ser madre soltera nos demostró lo fuerte que era, pero cuando decidió romper con su vida y comenzar una nueva tan lejos de su familia, amigos, trabajo y sobre todo de su Frida, nos demostró que los tenía muy bien puestos y sobre todo que estaba muy enamorada, es bastante fácil con ese marido que tiene.
    De su hija no puedo decir nada por qué es el amor de mi vida, te hace la vida muy amena y muy fácil, y es tan bonita que no me extraña que mi hermana esté loca con ella y que Diego esté encantado con su nueva condición, la de padre, porque aunque no lo sea de sangre si lo es de corazón y él y la niña lo saben
    Gracias Diego!!!!!!!

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  2. Sí, mamá 24 horas al día, pero por libre elección, sister, y te recuerdo q todo lo q somos, todo lo q nos queremos y la unión que hay entre nosotros es gracias a q nosotros también tuvimos una mamá 24 horas. Vivan las mamás 24 horas q nos hacen grandes!!! Y tú estás haciendo grande a nuestra pequeña Miss Sunshine!!!

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